En el presente trabajo se intenta abordar y aproximarse a la problemática de la infoxicación, sobrecarga informativa y ansiedad información de manera sistemática, incluyendo perspectivas y miradas bibliotecológicas y de otras disciplinas, que de una manera u otra abordan esta situación, a fin de realizar un acercamiento, para así comprender y entender este fenómeno de “infoxicación” denominado también entre otras expresiones “information overload” y sus consecuencias; las cuales se revelan en la observación cotidiana laboral-profesional del bibliotecólogo.
La intoxicación, una aproximación. ¿A que se está refiriendo esta expresión?
El fenómeno denominado infoxicación es también llamado de otras diversas maneras para representar la problemática; ansiedad informativa, information overload, ansiedad informacional, fatiga informativa, sobrecarga informativa, sobredosis de información, infobesidad, son algunas expresiones utilizadas.
¿Cuáles son las efectivamente características del comportamiento producido por la ansiedad informativa?
La infoxicación se traduce en una emoción de angustia en la persona que la padece, aparejada por la sensación y percepción de que hay tanta información en su panorama que no la puede asimilar, evaluar, organizar, digerir, seleccionar, parametrizar convenientemente; por ser ésta excesiva, lo que desata una situación de estrés y frustración en el individuo, que puede ser mayor o menor dependiendo de las características particulares de la persona y de las herramientas que ésta tenga para hacer frente a la situación
Infoxicación, Tics y el rol de los profesionales de la información y documentación
El crecimiento desmesurado de la información en combinación con el uso masivo de las tecnologías de la información y la comunicación, trae aparejado beneficios en cuanto a las posibilidades de acceso al mundo digital, del mismo modo, también produce cantidad de inconvenientes a la ciudadanía en general, relacionados a la dificultad en procesar tanta información circulante y disponible, e inclusive a nosotros como profesionales y gestores de la información; quienes estamos comprometidos con la difícil misión de actuar como un importante filtro del universo informativo, o, como un “curador de contenidos”; con la importante premisa de educar en la “alfabetización informacional” a los lectores y usuarios, para que puedan hacerse de más herramientas para gestionar volúmenes crecientes de información sin sentirse tan desbordados, teniendo la posibilidad de seleccionar y discriminar fuentes confiables, o simplemente para poder lidiar con tal exceso de contenidos.


